Este lunes 6 de febrero, el primer mandatario provincial, Gildo Insfrán tuvo una reunión de trabajo con el ministro de Economía de la Nación Sergio Massa, con el objeto de analizar la posibilidad que la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina (antiguamente como Corporación Andina de Fomento) financie el Acueducto para el Desarrollo Social y Productivo, que consiste en transportar agua cruda desde el río Paraguay hasta Ingeniero Juárez.
“El manejo de los recursos hídricos a través de obras de infraestructura es un eje que debemos seguir consolidando para el desarrollo integral de nuestra provincia”, aseveró Insfrán.
Porqué «obra del siglo»
De concretarse esta mega infraestructura hídrica va cambiar para siempre a Formosa, las comunidades a la vera de la Ruta Nacional no 81 resolverán la provisión de agua para consumo domiciliario (Pirané, Palo Santo, Colonia Aborigen Bartolomé de las Casas, Comandante Fontana, Ibarreta, Estanislao del Campo, Pozo del Tigre, Las Lomitas e Ingeniero Juárez). Además tiene previsto la construcción de dos futuros ramales y un subramal que cumplen la función de extender sus beneficios a otras comunidades. Uno de ellos se denomina Ramal Sur y vinculará el acueducto central a la altura de Pirané, finalizando su desarrollo en Mayor Vicente Edmundo Villafañe. El segundo se denominará Ramal Norte, que se desprende del acueducto central a la altura de Comandante Fontana situándose su punto de aporte final en San Martín Dos.
Pero también constituirá «una revolución productiva»(pero verdadera), puesto que decenas de miles de hectáreas del centro y oeste provincial, improductivas por carecer de agua en cantidad y continuidad suficientes, pasaran a ser fértiles nodos productivos de caña de azúcar, maíz, trigo, algodón y pasto elefante para alimentar a cientos de miles de cabezas de ganado bovino. Todo a partir de la aplicación de sistema de riego.
Solo la caña de azúcar significaría 2 millones de toneladas de caña de azúcar y 170 millones de litros de etanol por año, lo que significaría el 40% de la producción total del país, un biocombustible que por ley debe integrar un 12% de corte de los combustibles fósiles, transformando a nuestra provincia en una potencia energética.
Con sus 500 kilómetros de extensión, esta obra tiene un coste de alrededor de US$ 1500 millones y es un sueño de miles de formoseños desde que en el año 2015, la entonces presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner lanzara la licitación internacional, pasando por la gestión de Mauricio Macri, incluida en el presupuesto nacional 2016, pero quitada mas tarde. Ahora, se abre una nueva esperanza.

