Unas 150 familias campesinas que habitan en la zona de La Florencia Oeste y Este volvieron a denunciar amenazas de desalojo y exigieron la expropiación de las tierras que ocupan desde hace generaciones, incluso desde antes que Formosa fuera territorio nacional.

Delegados del Movimiento Campesino de Formosa (MOCAFOR) entregaron en Casa de Gobierno un petitorio respaldado por más de 350 firmas, en el que reclaman seguridad jurídica y la adjudicación de los lotes a sus pobladores históricos.
Petitorio al gobernador Insfrán
En una conferencia de prensa realizada en la sede de la CTA Formosa, los referentes del Movimiento Campesino Formoseño (MOCAFOR) acompañaron a delegados de la comunidad de La Florencia, un extenso territorio rural de unas 90.000 hectáreas donde las familias se dedican a la cría de ganado menor (ovino, caprino y porcino) y vacuno.
Benigno López, líder del MOCAFOR explicó que la nota presentada ante el Ejecutivo Provincial solicita la expropiación de las tierras en favor de los descendientes de las primeras familias criollas que poblaron el lugar, en una suerte de propiedad comunitaria similar a la implementada para comunidades originarias.
Contexto
En en año 2008 comenzaron los intentos de desalojo por parte de empresarios privados, como Jorge Belsolla Ferrer, lo que derivó en detenciones y juicios, como así también, actos de terrorismo como la quema de la vivienda de Etelvina Torres, una madre de familia a la que una patota le incendió su casa, sacrificó a sus animales y destruyó la pequeña infraestructura ganadera que poseía.
El latifundio La Florencia figura a nombre de Jorge Belsola Ferrer y Eduardo Eurnekian, y aunque la Legislatura Provincial sancionó una ley que declara la zona como reserva de usos múltiples, López aclaró que la normativa «no brinda ninguna seguridad jurídica sobre la tierra que ocupan ni que trabajan».
«La gente necesita el papel de sus tierras»
Durante la conferencia, los pobladores insistieron en que el Estado debe otorgarles la mensura y los títulos de propiedad.
“La gente necesita el papel de sus tierras. Solo eso puede garantizar que no van a ser desalojados”, remarcaron.











