El gobierno de Javier Milei dispuso, a partir de este jueves, la prohibición del ingreso de periodistas a la Casa Rosada, en una medida que generó fuerte repercusión en el ámbito político y periodístico. La decisión fue justificada oficialmente por un presunto caso de “espionaje ilegal”.
La resolución se conoció apenas dos semanas después de que se inhabilitara el acceso al medio El Destape y a otros espacios periodísticos, lo que ya había encendido señales de alerta en el sector.
De acuerdo a fuentes oficiales citadas por El Destape, “se decidió quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de manera preventiva por el espionaje ilegal”, en una medida que ahora se extiende a todos los medios del país.
Desde el Gobierno nacional también vincularon la decisión a una investigación en curso por la difusión de videos emitidos el último domingo en el programa de Luciana Geuna en Todo Noticias, lo que derivó en una denuncia penal presentada por la Casa Militar contra los periodistas involucrados en la filmación.
En ese contexto, explicaron que se tomó la decisión técnica de “dejar sin efecto la prórroga” de las acreditaciones de prensa, que había sido extendida durante abril pese a que su vencimiento original operaba a fines de marzo. Según detallaron, actualmente se encuentra en marcha el proceso de reempadronamiento anual de periodistas.
“Hasta tanto no esté el nuevo reempadronamiento, no se va a habilitar el ingreso de ningún periodista a la Casa”, señalaron las fuentes consultadas.
La medida, de alcance general, impacta directamente en el trabajo cotidiano de los cronistas acreditados en la Casa Rosada y reaviva el debate sobre el acceso a la información pública y la relación entre el Gobierno y la prensa.
Fuente: El Destape











