A pesar de que el municipio les cobra y los multa, los habitantes de este sector de la ciudad piden la presencia de funcionarios municipales para que puedan escucharlos brindarles soluciones a estos acuciantes problemas.
Carolina Soledad Chaparro, que habita la manzana 34 de ese barrio lamentó: «no tenemos alumbrado público, no tenemos arreglo de calles, lo hacemos entre los vecinos, colaboramos entre todos para tener mínimamente un lugar para salir, porque los días de lluvia es imposible salir, lo mas urgente que necesitamos es eso, el arreglo de las calles para todos, de la 24, 23, 26. El acceso mas rápido hacia la Puma o la Kirchner es la 24, los vecinos estamos comprando constantemente escombros, comprando el servicio de algún maquinista que pasa por ahí, le ofrecemos un poco de plata para que nos rellene.»

Otro tema preocupante es que el tendido eléctrico es precario y de baja altura y cualquier vehículo de transporte pasa y corta los cables.
En una caminata por la calle 24, se ve claramente los desniveles y pozos que dificultan la circulan y dañan motos y automóviles, como se puede apreciar en las imágenes.
Otro vecino que prefirió el anonimato por temor a «represalias» comentó que en numerosas oportunidades habló con funcionarios municipales y presentó notas firmadas por otros habitantes de su cuadra, sin ninguna respuesta.
Aquellas personas que no son del barrio y transitan por la tarde-noche, muchas veces por el temor que infunde la oscuridad acechante por falta de alumbrado público, terminan cayéndose de la motocicleta; y los vecinos como Carolina, salen a socorrerlos.

«La Profe» Chaparro confiesa casi entre lágrimas que se siente «abandonada por el estado», al tiempo que invita a los políticos a que se hagan presentes y vean la situación de los vecinos con la calle 24 que es intransitable. «No tengo problema en pagar, pero dame el servicio, vengan, pero no en su 4 x 4, venga en moto, caminando, un día de lluvia, que vea la forma en que rompemos nuestros vehículos», concluyó.












